15 de noviembre de 2025

Ecosofía: crítica y reflexiones.

 “Las amenazas que pesan sobre el medio ambiente no son, por tanto, más que el aspecto visible, la punta del iceberg de devastaciones más profundas que le son correlativas en el dominio de las relaciones sociales y de las formaciones de subjetividad.” — Félix Guattari, 2015, p. 392

El diagnóstico que surge del “mundo” que habitamos, según Félix Guattari, puede describirse a partir de ciertos síntomas:

“Las configuraciones geopolíticas se modifican a gran velocidad, mientras que los universos de la tecnociencia, de la biología, de la asistencia por ordenador, de la telemática, de los medios de comunicación, desestabilizan cada día más nuestras coordenadas mentales” (Guattari, 2015, pp. 49-50), a lo que denomina, en parte, “degeneración de las prácticas sociales”.

En este terreno nos encontramos: reconociendo que no hay más que incertidumbre; que los seguros son un negocio sin servicio; que los futuros se desestabilizan bajo el peso de la acumulación de poder. Un poder que atraviesa todos los estamentos en busca de control, ahora reforzado por la servidumbre de la mitad del mundo procesando datos, y la otra mitad siendo sospechada o, en el peor de los casos, convertida en sospechosa y procesada.

Oh sí, las palabras de Guattari en los años 80 nos devuelven un panorama inquietantemente similar al actual. “Nada nuevo bajo el sol”, salvo una mayor complejidad y, como “novedad” —si cabe llamarla así—, un desparpajo espectacular.

“Las verdaderas catástrofes están ya completamente ahí, bajo nuestra nariz: con la degeneración de las prácticas sociales, con una mass-mediatización atontadora, con una fe colectiva ciega en la ideología del ‘mercado’; es decir, a fin de cuentas, el abandono a la ley del gran número, a la entropía, a la pérdida de singularidad, a la infantilización generalizada.” — Guattari, 2015, p. 392

La falta de comprensión —expresión más justa y menos discapacitante, no porque Guattari lo empleara en ese sentido, sino porque hoy cuidamos el lenguaje— nos deja sin aire.

Vivimos en sociedades profundamente violentas, sostenidas por un ejercicio asfixiante de reactivación constante del miedo.

Y sobre esto quiero detenerme. El miedo es el germen de la narrativa que funda y organiza las formas colectivas desde la antigüedad. Ya no basta con culpar exclusivamente a la modernidad, que nos ha dejado como herencia un eslogan vacío de desarrollo, progreso y crecimiento perpetuo. La sofisticación del miedo como forma de control se observa desde la antigüedad oriental y occidental, y se ha plasmado tanto en las organizaciones colectivas como en los espacios vitales más íntimos.

Salir de la caja de lo establecido —o, mejor dicho, de lo ya desgastado— sería el verdadero desafío. Pero no como simple rechazo, sino desde la concepción activa de que podemos crear otra cosa. ¿Desde dónde surge ese impulso o esa posibilidad? Desde la conciencia de que habitamos una actualidad marcada por la supervivencia, por relaciones continuamente intervenidas por instituciones que las califican, ordenan y regulan. En ese “iceberg” que se nos ofrece como realidad, se desliza la catástrofe de una coalición vaciada, o directamente del hundimiento colectivo.

Algo se vuelve urgente frente a estos modelos caducos —tanatopolíticos o necropolíticos (no entraré aquí en la disquisición entre ambos, sino que los señalo como diagnóstico general).

Recordemos el momento del juego. Allí puede residir una solución posible. Aquel juego infantil en el que, por acuerdos, se repartían roles, se establecían acciones, y un relato común nos sumergía en un universo compartido. Si en esas edades, si en esos momentos, las infancias podían re-crear, pautar espacios y tiempos, ¿qué cambia en la adultez?

La historia, la política, la sociología, incluso la filosofía, son disciplinas que narran enfoques. ¿Qué las diferencia, entonces, de los relatos de nuestros abuelos o padres? Quizás la validación externa que las consagra como “palabra firme”. Pero aquí es donde brotan varias sospechas:

  • La “palabra firme” está cuantificada y cualificada desde una matriz de procedimientos y análisis, desarrollada durante siglos sobre lo “conocido”, y validada por espacios hegemónicos de saber.

  • El relato oficial es catastrófico y desesperanzador. Nos sumerge aún más en el miedo: un miedo que no solo afecta el presente, sino que proyecta un futuro con una tonalidad casi barroca, cargado de ansiedad. Esto intensifica los niveles de consumo preventivo: “por si se requiere”.

  • El pasado se presenta como altamente condenatorio. Se narra a través de un legado de alianzas y confrontaciones sospechosas, ya que “el vencedor” siempre es quien escribe, resalta, resume o cancela.

  • El imperio del dato, esa cifra que recusa el diálogo con lo humano, lo animal, lo vegetal. Big Data, datificación: historial de compras, navegación, mapeos, geolocalización… y más. Análisis sobre sesgos de lo conocido, sobre marcos teóricos que se repiten dogmáticamente, reforzando por reiteración las fronteras de lo que se instauró como “académico”, intentando sobrevivir a su propio estancamiento.

Esta subordinación al reduccionismo cuantitativo privilegia una técnica que, lejos de ser neutral, opera como instrumento de vigilancia y control (desde la biopolítica foucaultiana hasta la necropolítica de Mbembe). El cálculo se absolutiza como forma de verdad, desplazando o excluyendo formas de saber que no son verificables, replicables ni predecibles.

Todo esto nos exige una crítica seria a la hegemonía epistémica. Una hegemonía que continúa sin comprometerse con una mirada despatriarcal, decolonial y posthumanista, que revise profundamente la ontología relacional. Una mirada que avizore una ecología profunda, una comprensión de comunidad más allá de lo humano, que habilite un diálogo real con lo animal, vegetal, mineral y fúngico —pero no en términos informativos o semánticos, sino como forma de cohabitación y afectación mutua, incluso si la cifra no puede registrarlo ni traducirlo.

Finalmente, el dogmatismo teórico no implica rechazar la teoría en sí, sino advertir los riesgos de su institucionalización acrítica. Cuando un marco teórico se vuelve fuertemente autorreferencial, solo se interpreta desde sus propios conceptos, como un soliloquio que roza la asfixia. Se vuelve excluyente: invalida lo que no encaja en su horizonte conceptual. Por eso, se vuelve urgente un ejercicio de deconstrucción del pensamiento patriarcal, colonial, antropocéntrico, logocéntrico, etc. El marco teórico ha dejado de ser herramienta crítica para convertirse en norma epistémica.

Cuando eso ocurre, la teoría ya no piensa: se repite. Se vuelve reproductiva, opera por reconocimiento y confirmación, no por problematización.

Así las cosas, lo que se impone no es una conclusión cerrada, sino una apertura al pensamiento, a la sospecha y a la creación crítica. Si los relatos dominantes —científicos, académicos, mediáticos— se han vuelto reiterativos, si la cifra y el dato han sustituido el contacto, la escucha y la relación, entonces:

  • ¿Qué formas de saber aún no han sido legitimadas porque no pueden traducirse en código, índice o evidencia?

  • ¿Qué modos de existencia se silencian bajo la lógica de la repetición académica y del marco teórico autocentrado?

  • ¿Cómo reintroducir el juego, el deseo, la creación colectiva, sin que sean capturados por los circuitos del control o la espectacularización?

  • ¿De qué forma podríamos habilitar una ecología del pensamiento capaz de dialogar con lo no humano sin colonizarlo con nuestras categorías?

  • ¿Qué lenguajes, qué sensibilidades, qué silencios aún no han sido escuchados porque no entran en las coordenadas de lo verificable?

  • ¿Puede la filosofía volverse nuevamente un lugar de interpelación viva, de incertidumbre productiva, en vez de repetir lo que ya fue pensado?

Quizás no se trata de hallar respuestas inmediatas, sino de sostener estas preguntas como una práctica de resistencia: una insistencia en que lo que no se cifra, lo que no se normaliza, lo que aún no se ha dicho del todo.

Guattari, Félix. (2015) ¿Qué es la ecosofía? Buenos Aires: Editorial Cactus.

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20 de octubre de 2025

XVIII CONGRESO INTERNACIONAL DE HERMENÉUTICA ANALÓGICA, ponencia “El mito sin obra: Blanchot, lo sagrado impropio y la ruina del sentido”

 


“El mito sin obra: Blanchot, lo sagrado impropio y la ruina del sentido”

Mi intervención parte de una pregunta que atraviesa tanto la historia de la filosofía como la de la literatura: ¿qué puede aún decirse del mito, cuando este ha perdido toda fuerza fundacional, simbólica o religiosa? ¿Cómo pensar el mito más allá del relato, de la representación y de la comunidad que lo acoge? En esta ponencia me propongo explorar esta pregunta a través del pensamiento de Maurice Blanchot, quien —desde su concepción radical de la escritura— introduce una torsión profunda en el vínculo entre mito, tiempo e historia. Esto revela una dimensión impersonal, impropia e inacabada del lenguaje. Esta transformación invalida toda hermenéutica clásica y abre el pensamiento a una experiencia de lo sagrado como absoluto propio, para lo que mencionaré como polo crítico a Georges Bataille.

A diferencia de las concepciones tradicionales —donde el mito aparece como relato simbólico de origen, mediador entre lo humano y lo divino— Blanchot despoja al mito de toda función fundante o reveladora. Para él, la escritura expone al mito a su ruina estructural, a su condición espectral y fragmentaria, a su deriva sin origen ni clausura.

El pensamiento de Blanchot se sitúa en una clara ruptura con la hermenéutica tradicional. No hay en él una voluntad de lectura que intente descifrar un sentido oculto, ni de restaurar una verdad perdida. En L’espace littéraire y especialmente en L’écriture du désastre, Blanchot plantea que la escritura no dice algo, sino que expone el lenguaje a su imposibilidad de decir. Es acontecimiento, no mediación; pasividad, no expresión.

Desde esta perspectiva, el mito ya no puede ser objeto de interpretación. No hay en él profundidad simbólica que la escritura deba revelar, ni recuperar. En cambio, lo que se manifiesta es su degradación estructural: el mito aparece como resto, fragmento, resonancia sin figura. Su figura es espectral, por ser una reverberación sin origen convirtiéndose en una estructura fragmentaria sin figura, una presencia sin forma y una repetición sin modelo.

20 de marzo de 2024

Infancias diversas desde el horizonte impolítico. Un rastreo por fuera de las hegemonías

 María Martha Fernández Ricci

Resumen

En este artículo reflexionamos sobre las infancias considerando su diversidad e irreductibilidad, desde el horizonte categorial impolítico. Infancias constituidas por la complejidad que supone la diversidad funcional, de género y cultural, pero a la vez sobre infancias pensadas en el mundo y con él, emplazadas en la diversidad ambiental. Fundamentamos la pertinencia de pensarlas desde la perspectiva impolítica, a partir de los aportes de Blanchot y Nancy, por su enfoque premoderno que interpela cualquier escatología y teleología que impongan condiciones de progreso, funcionalidad y apropiación. En primera instancia, brindaremos las erosiones impuestas desde miradas dualistas, más aún positivistas, muchas veces logocéntricas respecto al espacio-tiempo del juego. Finalmente, buscaremos interpretar otras perspectivas en referencia de las infancias sugeridas en la literatura y el cine, con sus influencias hegemónicas en tensión con la postura de Deligny. Enunciar “infancias diversas” como tautología, que muestra el fracaso producido por el reduccionismo y la violencia, al observarlas desde los mandatos teleológicos de la modernidad.



Para visualizarlo presione aquí.




29 de enero de 2024

XV SEMINARIO INTERNACIONAL EN EDUCACIÓN PARA EL USO CREATIVO DE LOS MEDIOS (2da jornada)


https://ucv-not-i-cia-s.blog/2023/11/01/ininco-ucv-organizo-seminario-internacional-en-educacion-mediatica/

El instituto de Investigaciones de la Comunicación ININCO en alianza con el Observatorio Global de Comunicación y Democracia OGCD, realizó el XV Seminario Internacional en Educación para el Uso Creativo de los Medios, un espacio de  debate sobre la alfabetización mediática para aprender a acceder, analizar, crear y actuar utilizando todas las formas de comunicación existentes a fin de combatir la desinformación.

El día viernes 27 de octubre, participaron vía zoom María Martha Fernández Ricci, desde España con la Cátedra de Pedagogía Impolítica sobre el tema  «Ética como Condición y Garante de una Comunidad Diversa»

24 de noviembre de 2022

Presentación del proyecto de investigación "Comunidad y Diversidad en la escuela", en la las VII Jornadas Nacionales y V Latinoamericanas de Investigadorxs en formación, FFyL. Univ. de Buenos Aires



Más sobre el proyecto: 
https://www.uar.cl/investigacion/investigaciones/comunidad-y-diversidad-en-el-aula/

Los encuentros realizados hasta hoy: https://padlet.com/pedagogiaimpolitica/cronograma

Sobre la Cátedra de Pedagogía Impolítica: 



https://www.youtube.com/watch?v=aID5RKoQ7EE

 

21 de septiembre de 2022

Lectura no hegemónica sobre el cuerpo, Escuela Cimufiana para desobedientes

 Muchas gracias a CIMUF y esta excelente propuesta que es la Escuela Cimufina para Desobedientes por este espacio de pensamiento colectivo desde en respeto a la diferencia.

Pensar los cuerpos en ruptura y en alerta con las imposiciones hegemónicas es parte de la labor que realizamos también en la Cátedra de Pedagogía Impolítica.
GraciasSamirah Armengol, a Gli y a Liz Marie por la asistencia y destaco el placer de escuchar a Nandin Solís y a Valentina Pereyra.
Utilizar estos medios para abrir estos espacios, construye "nuestro" espacio para todas, todos y todes.
Antropocentrismo, eurocentrismo, occidentocentrismo, adultocentrismo, imposición de lo blanco y la heteronorma, canones y dogmas con espíritu universalistas, reducen el mundo a una narración ya suficientemente cuestionada y denostada, labor que seguimos ejereciendo por su inconmensurable sesgos e improntas. Ahora lo que sí queda en nuestras manos es visibilizar y pensar desde nuestras tierras, nuestras realidades cuando son "evidencia" en y para la diversidad.

Un placer reunir fuerzas de mujeres desde Latinoamérica.

https://www.youtube.com/watch?v=QZDBKfNEdYs&t=2198s



Ecosofía e influencers: un presente algorítmicamente imposible.

  ¿Qué pasa cuando el Estado ya no puede cuidar, el trabajo desaparece y el contrato social se firma con algoritmos? En este texto parto de...